domingo, mayo 31, 2009

Aptitud Espacial

Respira profundo y dime qué recuerdas.

La televisión estaba encendida, la del cuarto de papá y mamá, la del cuarto de mis hermanos, la de la sala y la del abuelo.

Las televisiones estaban encendidas y qué más.

Mi hermana hablaba por teléfono y el celular de mi mamá sonaba y sonaba y ella no lo atendía. Los camiones pasaban por la autopista, tocaban corneta y los vidrios temblaban. Los niños del colegio de la esquina pasaban por la puerta de la casa, gritando, riendo, cantando y uno tras otro tocaba el timbre de la casa. Mi abuelo gritaba desde la ventana de su cuarto preguntando quién era, quién estaba afuera. Mis hermanos en su cuarto peleaban porque uno le había ganado al otro en el video juego de pelea callejera que mi papá les había comprado recientemente. Mis papá le daba golpes a la puerta del cuarto de mis hermanos como señal de advertencia, pero el mayor de mis hermanos no soportaba perder y el menor disfrutaba humillándolo. Mi papá golpeaba más fuerte la puerta. Ahora mi hermano menor lloraba. Mi papá gritaba, les pegaba y ambos niños lloraban. Mi hermana desde la sala pedía que todos se callaran porque ella estaba hablando por teléfono. El celular de mi mamá todavía sonaba y ella no lo atendía. Mamá teléfono gritaba mi hermana. Tu celular coño gritaba mi papá. Estoy en el baño respondía mi mamá. El timbre de la casa seguía sonando y mi abuelo todavía preguntaba desde su ventana quién era, quién estaba afuera.

Y tú dónde estabas.

En la cocina.

Y qué estabas haciendo.

Trataba de escribir.

Y por qué quemaste la casa.

No lo sé, pero después, la casa parecía grande y vacía.

jueves, mayo 21, 2009

domingo, mayo 17, 2009

Mario Benedetti (1920-2009)

In memoriam



CURRICULUM

El cuento es muy sencillo
usted nace
contempla atribulado
el rojo azul del cielo
el pájaro que emigra
el torpe escarabajo
que su zapato aplastará
valiente

usted sufre
reclama por comida
y por costumbre
por obligación
llora limpio de culpas
extenuado
hasta que el sueño lo descalifica

usted ama
se transfigura y ama
por una eternidad tan provisoria
que hasta el orgullo se le vuelve tierno
y el corazón profético
se convierte en escombros

usted aprende
y usa lo aprendido
para volverse lentamente sabio
para saber que al fin el mundo es esto
en su mejor momento una nostalgia
en su peor momento un desamparo
y siempre siempre
un lío

entonces
usted muere.

Mario Benedetti